sábado, 7 de octubre de 2017

El monstruo de los colores - Disfraz fácil hecho a mano

Qué ganas de compartir esta manualidad, se trata de un disfraz que le hice a LittleDani un día (allá por carnaval) en el que nos dijeron en que tenían que ir de personajes de cuento.

Aunque ya han pasado muchos meses desde que lo hice me ha parecido un buen momento de cara a Halloween, un día en el que en muchos colegios y escuelas infantiles piden que los niños vayan disfrazados. También me hace ilusión que sea la segunda entrega de esta sección que me inventé allá por febrero a la que me gusta llamar Un libro, una manualidad.

disfraz casero del monstruo de los colores
Al contrario que su hermana LittleD pasa totalmente de accesorios, nada de cosas en la cabeza, ni elementos que le tengan las manos ocupadas ¡y mucho menos disfraces que le impidan saltar y moverse a su aire! (en esto último estoy de acuerdo con él, le tengo muchísima manía a los disfraces incómodos que restan movilidad).

Total, que con estas premisas se me encendió la bombilla. Me atraía la idea de que fuese disfrazado de un personaje de cuento muy reconocible para él (los disfraces de cuentos clásicos están fenomenal pero sabía que a él le molaría más ir del monstruo de los colores) de hecho le di a elegir cual de las emociones prefería y él dijo que se pedía el enfadado, claro... interpretarlo no implicaba ninguna dificultad para él por aquel entonces.

¡Ahora que caigo! he dado por hecho que, si has caído por este blog, conoces de sobra el cuento El monstruo de los colores pero no tienes porqué. Es un libro muy popular escrito e ilustrado por Anna Llenas.
Yo no tengo ninguna maña para coser así que, como veis en la foto, tiré de una camiseta roja, rotus, pegamento textil (no sale en la foto) y fieltro blanco y rojo... bueno, cosí un par de botones, pero eso no tiene ningún misterio.

manualidad el monstruo de los colores

La verdad es que no hay mucho que contar, esa es la buena noticia... que podéis tener el disfraz en una tarde tranquilamente.

Lo primero que hice fue dibujar la gruñona boca de lado a lado y unas cejas peludas en la parte superior. Después, sirviéndome de una tapa, dibujé dos círculos en el fieltro blanco, los recorté  y pegué sobre la camiseta. A continuación cosí un par de botones a modo de pupilas que también aportaban más sujeción al fieltro. 


Para rematar el look recorté tres triángulos a ojo a modo de colmillos y los pegué sobre la franja de la boca con el pegamento textil.

Cuando le probé la camiseta a LittleD me pareció que faltaba algo, en seguida me di cuenta de que eran la cresta y las orejas puntiagudas del monstruo. Así que, también a ojo, dibujé unos picos en el fieltro rojo, repasé la parte superior con el rotu negro (para acentuar esa forma y que no se perdiese en el rojo de la camiseta) y, una vez más lo pegué con el adhesivo textil.

¡Disfraz terminado y niño feliz!. Los complementé con unos pantalones rojos de chandal... los gruñidos de enfado ya los ponía Dani.

¿Qué os ha parecido? Si a vuestros hijos le gustan otras emociones sólo tenéis que cambiar el color de la camiseta y la expresión del monstruo. ¡Espero haberos ayudado!

Esto es todo por hoy. See you later alligator!

8 comentarios:

  1. Respuestas
    1. ¡Gracias Paula, la verdad es que queda muy simpático!

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  2. Está genial. Sólo tú podías haberlo hecho así, prestando atención a cada detalle. ¡Qué crack!

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    1. Qué maja eres, en realidad es tan sencillo que no había que comerse mucho el coco.

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  3. Dani está genial. Pero lo de hacerlo a ojo sólo a ti te sale tan bien.

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    1. ¡Gracias Irene!, es sencillísimo... eso es lo mejor.

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  4. Respuestas
    1. Jajaja, lo llevó con mucha actitud jaja

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